La deuda pública vuelve a crecer en España y reabre el debate sobre el gasto del Estado

La deuda de las Administraciones Públicas marca un nuevo máximo en 2025, aunque su peso sobre el PIB se modera. El aumento reabre el debate sobre déficit, pensiones y sostenibilidad fiscal.

Redacción otrodiario5 min de lectura
La deuda pública vuelve a crecer en España y reabre el debate sobre el gasto del Estado
Deuda pública

La deuda pública de España ha vuelto a crecer y, con ella, regresa un debate que nunca termina de apagarse: Hasta qué punto puede sostenerse el nivel de gasto del Estado sin comprometer la estabilidad fiscal a medio plazo. Los últimos datos oficiales confirman que el volumen total de deuda sigue en cotas históricas, aunque la ratio sobre el PIB haya descendido ligeramente gracias al crecimiento económico.

Según la información publicada por el Banco de España, la deuda de las Administraciones Públicas según el Protocolo de Déficit Excesivo se situó en el 103,2% del PIB en el tercer trimestre de 2025.

En términos absolutos, el saldo alcanzó los 1,709 billones de euros, con un crecimiento interanual del 4,5%. El mensaje es claro: El endeudamiento total aumenta, pero su peso relativo se modera frente al año anterior.

Deuda pública en España (% del PIB)

Fuente: Banco de España y Eurostat

El dato clave no es solo cuánto debe el Estado, sino cuánto margen tiene para financiarse sin que el coste de la deuda se coma el presupuesto.

Récord en euros y alivio relativo en porcentaje

La fotografía actual combina un volumen de deuda muy elevado con una ratio que muestra cierta contención. Esta mejora relativa se explica por el crecimiento del PIB nominal, que actúa como amortiguador estadístico. Sin embargo, el hecho de que el saldo siga marcando máximos históricos mantiene el asunto en el centro del debate político y económico, especialmente en un contexto de tipos de interés más altos y nuevas reglas fiscales europeas.

En datos más recientes, el Banco de España indicó que en octubre de 2025 la deuda se situó en el 101,7% del PIB, lo que supone una caída de 1,5 puntos respecto al mismo mes del año anterior. Aun así, en términos absolutos, el endeudamiento aumentó cerca de un 4% interanual.

Las causas del aumento del endeudamiento

El crecimiento de la deuda responde a varios factores estructurales.

  • El primero es el déficit público: Cuando el gasto supera a los ingresos, la financiación adicional se cubre con deuda.
  • El segundo es el aumento del gasto en pensiones y prestaciones sociales, impulsado por el envejecimiento de la población y la revalorización de las prestaciones.
  • El tercero es el encarecimiento del coste financiero, ya que la refinanciación de deuda antigua se realiza ahora a tipos más elevados.

La Comisión Europea ha señalado en sus previsiones que el déficit podría reducirse gradualmente en los próximos años, aunque advierte de presiones crecientes derivadas de intereses y gasto estructural. Este equilibrio entre ajuste y crecimiento es el núcleo del debate actual.

Advertencias sobre sostenibilidad fiscal

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha reiterado que el análisis de la deuda debe centrarse en su trayectoria a medio y largo plazo. En su evaluación de 2025, la AIReF subrayó la necesidad de una senda fiscal creíble y de una revisión del gasto para evitar que el endeudamiento se convierta en una vulnerabilidad permanente.

El riesgo es tangible: Una deuda elevada reduce el margen de actuación ante futuras crisis y obliga a destinar una mayor parte del presupuesto al pago de intereses, restando recursos a políticas públicas clave.

España en el contexto europeo

Según Eurostat, la deuda media de la zona euro se situó en torno al 88,2% del PIB en el segundo trimestre de 2025. España continúa por encima de esa media, lo que explica que el debate sobre gasto y consolidación fiscal sea más intenso que en otros países del entorno.

El debate sigue abierto

De cara a 2026, el debate se mueve entre tres ejes: control del gasto, mejora de los ingresos y crecimiento económico. Mientras tanto, la realidad es que la deuda pública sigue aumentando y condiciona cada vez más las decisiones presupuestarias. La discusión sobre cuánto gastar y cómo financiarlo seguirá siendo uno de los grandes temas de la agenda económica.