El mundo del cine y la televisión está de luto tras el fallecimiento de Catherine O’Hara, la querida actriz canadiense-estadounidense que interpretó a Kate McCallister, la madre de Kevin en el clásico navideño Solo en Casa (Home Alone) ó también conocido como Mi pobre angelito (1990) y su secuela Solo en Casa 2: Perdido en Nueva York.
O’Hara murió el 30 de enero de 2026 a los 71 años tras una breve enfermedad, según confirmaron varios medios internacionales y la información recogida en Wikipedia.
Nacida el 4 de marzo de 1954 en Toronto, Canadá, Catherine O’Hara inició su carrera en la mítica compañía de comedia improvisada The Second City.
Desde allí dio el salto a la televisión y al cine, convirtiéndose en una actriz reconocida por su talento para la comedia y su capacidad para construir personajes excéntricos y memorables.
Beetlejuice y Sólo en Casa: papeles para la historia
Antes de conquistar al gran público como madre sufridora en Sólo en Casa, O’Hara ya había dejado huella con su papel de Delia Deetz en Beetlejuice (1988), la película dirigida por Tim Burton que con el tiempo se convirtió en una obra de culto.
Su interpretación, marcada por un humor ácido y una personalidad extravagante, sigue siendo una de las más recordadas de su filmografía.
Sin embargo, fue Mi pobre angelito la que la consagró definitivamente ante millones de espectadores en todo el mundo. Su personaje de madre angustiada, viajando desesperadamente para reencontrarse con su hijo olvidado en casa, se convirtió en uno de los grandes iconos del cine familiar de los años noventa.
Premios, nominaciones y reconocimiento tardío
A lo largo de su carrera, Catherine O’Hara recibió numerosos premios y nominaciones. Ganó varios Premios Emmy, un Globo de Oro y fue distinguida también por el Sindicato de Actores. El mayor reconocimiento llegó en la etapa final de su trayectoria gracias a su papel de Moira Rose en la serie Schitt’s Creek, que le valió un Emmy a mejor actriz de comedia y la consolidó como una figura clave de la televisión contemporánea.
Aunque nunca fue nominada al Óscar, su influencia en el cine y la televisión ha sido ampliamente reconocida por la industria. En este contexto, su fallecimiento coincide con los días previos a la conversación generada por las nominaciones a los Premios Óscar 2026, un recordatorio del legado que dejan intérpretes como ella en la historia del audiovisual.
Un legado que trasciende generaciones
Compañeros de profesión y admiradores de todo el mundo han destacado su humor, versatilidad y humanidad.
Para muchos, Catherine O’Hara fue mucho más que la madre de Kevin en Sólo en Casa: fue una actriz capaz de reinventarse durante décadas y de marcar a distintas generaciones de espectadores.
Su legado permanecerá vivo en algunas de las películas y series más queridas del cine y la televisión, confirmando su lugar como una de las grandes figuras de la comedia moderna.




