Suni Williams, una de las astronautas más reconocidas de la NASA y figura clave de la exploración espacial estadounidense, ha anunciado su retirada tras 27 años de servicio.
Su salida se produce apenas meses después de regresar a la Tierra tras una misión que debía durar poco más de una semana y que terminó convirtiéndose en una estancia de casi nueve meses en la Estación Espacial Internacional (EEI), un episodio que captó la atención mundial.
La jubilación de Williams fue confirmada oficialmente por la NASA a finales de 2025 y supone el cierre de una trayectoria marcada por récords, liderazgo y una capacidad de adaptación que ha sido ampliamente elogiada dentro y fuera de la agencia.
Una carrera forjada entre récords y misiones clave
Nacida en Euclid, Ohio, en 1965, Sunita Lyn Williams ingresó en la NASA en 1998 tras una sólida carrera como piloto de pruebas de la Marina de Estados Unidos. Desde el inicio, destacó por su preparación técnica y su capacidad para operar en entornos extremos, cualidades que la llevaron a participar en algunas de las misiones más relevantes de las últimas décadas.
A lo largo de su carrera, Williams voló en tres misiones espaciales y acumuló 608 días en el espacio, convirtiéndose en una de las astronautas estadounidenses con mayor tiempo total en órbita. Además, realizó nueve caminatas espaciales, con más de 62 horas fuera de la estación, un récord femenino dentro de la NASA.
Su nombre también pasó a la historia por gestos simbólicos y mediáticos, como completar un maratón y un triatlón mientras se encontraba en órbita, demostrando el impacto de la microgravedad en el cuerpo humano y acercando la ciencia espacial al gran público.
La misión que cambió los planes
El episodio más recordado de su carrera tuvo lugar en junio de 2024, cuando Williams despegó rumbo a la EEI a bordo de la nave Boeing Starliner en una misión de prueba que debía durar apenas unos días. Sin embargo, diversos problemas técnicos detectados en la nave obligaron a la NASA a posponer el regreso, alargando la estancia de la tripulación mucho más de lo previsto.
Finalmente, Williams permaneció 286 días consecutivos en el espacio, regresando a la Tierra en marzo de 2025 a bordo de una cápsula de SpaceX. Durante ese tiempo, asumió responsabilidades de mando en la estación y participó en numerosos experimentos científicos relacionados con biología, física de fluidos y tecnología espacial.
Medios estadounidenses de referencia como AP News y CBS News describieron la situación como una de las pruebas más exigentes para la cooperación entre agencias y empresas privadas en la nueva era de la exploración espacial.
Un legado que trasciende su retiro
Desde la NASA han subrayado que la figura de Suni Williams seguirá siendo un referente para las futuras generaciones de astronautas.

En comunicados oficiales, la agencia ha destacado su papel como líder, su contribución al desarrollo de nuevas naves tripuladas y su influencia directa en programas estratégicos como Artemis, que busca el regreso del ser humano a la Luna.
«Suni Williams ha definido con su ejemplo lo que significa ser astronauta en el siglo XXI: preparación, resiliencia y compromiso con la ciencia«, señaló la NASA en su anuncio oficial.
Con su retirada, Williams deja atrás una carrera excepcional, pero su legado permanece como parte fundamental de la historia reciente de la exploración espacial.
Su experiencia, marcada por lo imprevisto y lo extraordinario, seguirá siendo estudiada y recordada como uno de los capítulos más humanos de la aventura espacial moderna.




