La NASA ha decidido aplazar el lanzamiento de la misión Artemis II, prevista inicialmente para comienzos de febrero, tras detectar una fuga de combustible durante una de las pruebas finales del cohete.
El contratiempo obliga a retrasar la misión al menos hasta marzo, mientras los equipos técnicos analizan el origen del problema y aplican las correcciones necesarias.
El incidente se produjo durante la llamada «wet dress rehearsal», un ensayo general en el que el cohete Space Launch System (SLS) se carga completamente con combustible para simular las condiciones reales del lanzamiento.
Según explicó la agencia espacial estadounidense, los sensores detectaron una fuga de hidrógeno líquido en el sistema de propulsión, lo que llevó a suspender inmediatamente la prueba por motivos de seguridad.
La seguridad de la tripulación, prioridad absoluta
Artemis II es una misión clave dentro del programa lunar de la NASA, ya que será el primer vuelo tripulado que viajará alrededor de la Luna desde las misiones Apolo.
A bordo de la cápsula Orion viajarán cuatro astronautas, por lo que cualquier anomalía técnica es analizada con extremo cuidado antes de autorizar el despegue.
Desde la agencia han subrayado que la decisión de aplazar la misión responde a la necesidad de garantizar la seguridad de la tripulación y la fiabilidad del sistema.
Los ingenieros revisarán ahora los datos recopilados durante la prueba fallida, identificarán el componente afectado y determinarán si es necesario repetir el ensayo completo antes de fijar una nueva fecha de lanzamiento.
Un nuevo retraso en un programa complejo
El aplazamiento se suma a una serie de ajustes de calendario que ha experimentado el programa Artemis en los últimos años.
El desarrollo del cohete SLS, la cápsula Orion y los sistemas asociados ha presentado diversos retos técnicos, habituales en misiones de esta complejidad y envergadura.
A pesar de ello, la NASA mantiene que Artemis II sigue siendo un paso fundamental para el objetivo a largo plazo del programa: el regreso de astronautas a la superficie lunar y el establecimiento de una presencia sostenida que sirva como preparación para futuras misiones a Marte.
Contexto y preparativos previos
Antes de este contratiempo, la agencia había intensificado los preparativos finales de la misión, como ya contamos en otrodiario.com, destacando la importancia histórica de este vuelo tripulado alrededor de la Luna.
Qué ocurrirá ahora
La NASA ha indicado que, una vez solucionada la fuga, se realizará una nueva evaluación del calendario y se confirmará si el lanzamiento puede realizarse en marzo.
Hasta entonces, la tripulación permanecerá en espera mientras continúan los trabajos técnicos en tierra.
La agencia insiste en que, aunque el retraso supone un golpe para el calendario previsto, no compromete los objetivos científicos ni estratégicos del programa Artemis, considerado uno de los pilares de la exploración espacial estadounidense en las próximas décadas.




