La ciencia lo confirma: practicar tenis ayuda a vivir más años y en mejor forma

La ciencia lleva años señalando al tenis como uno de los deportes más completos para la salud física, mental y social, con efectos directos sobre la longevidad.

Redacción otrodiario4 min de lectura
La ciencia lo confirma: practicar tenis ayuda a vivir más años y en mejor forma
practicar tenis ayuda a vivir más años

Hacer ejercicio de forma regular es uno de los pilares fundamentales para una vida larga y saludable. Sin embargo, cuando la ciencia analiza qué actividades ofrecen mayores beneficios a largo plazo, el tenis aparece de forma recurrente en los primeros puestos.

No se trata solo de quemar calorías o mantenerse en forma: jugar al tenis combina estímulos físicos, mentales y sociales que influyen directamente en la esperanza y la calidad de vida.

Esta conclusión no responde a una moda pasajera. Desde hace años, distintos estudios científicos coinciden en que los deportes de raqueta están asociados a una reducción significativa del riesgo de muerte prematura, situándose por encima de muchas disciplinas tradicionales.

El estudio que situó al tenis como referente en longevidad

Uno de los trabajos más citados sobre este tema fue publicado en el British Journal of Sports Medicine. La investigación analizó durante más de 25 años a miles de personas y concluyó que quienes practicaban deportes de raqueta, como el tenis, presentaban hasta un 47 % menos de riesgo de mortalidad en comparación con personas sedentarias.

El dato más relevante es que este beneficio superaba al observado en actividades como correr, nadar o montar en bicicleta. Según los autores, la clave no está únicamente en la intensidad del ejercicio, sino en la combinación de actividad cardiovascular, coordinación, toma de decisiones y relaciones sociales. British Journal of Sports Medicine

Un entrenamiento completo para todo el cuerpo

Desde el punto de vista fisiológico, el tenis es uno de los deportes más completos que existen. Durante un partido se alternan esfuerzos explosivos con periodos de recuperación, generando un patrón de ejercicio altamente eficaz para el sistema cardiovascular.

Este tipo de actividad mejora la capacidad aeróbica, fortalece el corazón, ayuda a controlar la presión arterial y contribuye a mantener niveles saludables de colesterol. Además, los impactos controlados y los cambios de dirección favorecen el aumento de la densidad ósea, un factor clave para prevenir la osteoporosis con el paso de los años.

La American Heart Association subraya que los ejercicios intermitentes que combinan resistencia y potencia, como el tenis, son especialmente eficaces para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el mundo. American Heart Association

Un estímulo constante para el cerebro

A diferencia de otros deportes más repetitivos, el tenis exige una implicación mental constante. Cada punto requiere anticipación, lectura del rival, memoria, reflejos y toma de decisiones rápida. Esta exigencia cognitiva convierte cada partido en una forma de entrenamiento cerebral.

Investigaciones divulgadas por Harvard Health Publishing señalan que las actividades que combinan ejercicio físico con retos mentales complejos pueden ayudar a preservar la función cognitiva y retrasar el deterioro cerebral asociado al envejecimiento. Harvard Health Publishing

Además, la concentración necesaria durante el juego actúa como un potente regulador del estrés. Jugar al tenis favorece la liberación de endorfinas, reduce la ansiedad y mejora la calidad del sueño, factores directamente relacionados con la longevidad.

El componente social que marca la diferencia

Uno de los grandes valores añadidos del tenis es su dimensión social. A diferencia de actividades solitarias, este deporte fomenta la interacción, la comunicación y el sentido de pertenencia a un grupo.

La Organización Mundial de la Salud advierte que la soledad y el aislamiento social son factores de riesgo para la salud comparables al tabaquismo o la obesidad. Practicar deportes compartidos, como el tenis, ayuda a combatir estos riesgos y mejora la salud emocional y psicológica. Organización Mundial de la Salud

Un deporte que se puede practicar toda la vida

Otra de las grandes ventajas del tenis es su adaptabilidad. Puede jugarse a diferentes intensidades y en distintos formatos, como individuales o dobles, lo que permite mantenerlo como hábito durante décadas.

Estudios centrados en personas mayores muestran que quienes juegan al tenis de forma regular conservan mejor el equilibrio, la coordinación y los reflejos, reduciendo el riesgo de caídas. La ciencia es clara: la regularidad en el ejercicio es uno de los factores más importantes para vivir más.

Por qué el tenis destaca frente a otros deportes

Comparado con otras disciplinas, el tenis ofrece un equilibrio difícil de igualar. Aporta beneficios cardiovasculares, musculares y cognitivos, al tiempo que refuerza los vínculos sociales. No es solo ejercicio físico: es un entorno completo de estimulación para el cuerpo y la mente.

Por eso, muchos expertos coinciden en que no se trata de elegir el deporte más exigente, sino el más sostenible a largo plazo. Y en ese terreno, el tenis reúne condiciones únicas para sumar años a la vida y calidad a esos años.

Más allá de la competición y el rendimiento, jugar al tenis es una inversión en salud. Una práctica respaldada por la ciencia que no solo ayuda a vivir más, sino también a vivir mejor.