La ciencia aclara por qué hablar solo no es raro ni negativo: una revisión reciente desmonta el estigma

Una revisión científica difundida recientemente explica por qué millones de personas hablan solas a diario y por qué esta conducta puede ser beneficiosa para el cerebro.

Redacción otrodiario3 min de lectura
La ciencia aclara por qué hablar solo no es raro ni negativo: una revisión reciente desmonta el estigma
hablar solo no es raro ni negativo

Hablar solo en voz alta sigue siendo, para muchas personas, un gesto asociado al despiste o incluso a la inestabilidad mental. Sin embargo, la ciencia lleva tiempo cuestionando ese prejuicio y una revisión científica divulgada recientemente por expertos en psicología cognitiva vuelve a poner el foco en una realidad mucho más común y saludable de lo que se cree.

Según los investigadores, millones de personas en todo el mundo mantienen diálogos consigo mismas a diario, ya sea para organizar tareas, regular emociones o mejorar la concentración. Lejos de ser una señal de alarma, este comportamiento forma parte de los mecanismos normales del pensamiento humano.

Hablar solo como herramienta cognitiva

La revisión, basada en estudios previos de neurociencia y psicología experimental, explica que el llamado autodiálogo cumple funciones clave en el cerebro. Entre ellas, ayuda a estructurar la información, refuerza la memoria de trabajo y facilita la toma de decisiones en situaciones complejas.

En experimentos clásicos, las personas que verbalizan instrucciones mientras realizan una tarea tienden a cometer menos errores y a completarla con mayor rapidez. Este efecto es especialmente visible en niños, pero también se mantiene en adultos, sobre todo en contextos de estrés o alta carga mental.

“Hablarse a uno mismo es una forma de guiar la atención y reforzar el control cognitivo”, señalan psicólogos citados en la revisión.

Un comportamiento normal y muy extendido

Uno de los puntos más relevantes del análisis es la normalización de esta conducta. Los expertos subrayan que hablar solo es extremadamente frecuente, aunque muchas personas lo hagan en voz baja o solo cuando creen que nadie las escucha.

La revisión recuerda que el lenguaje no solo sirve para comunicarse con los demás, sino también para organizar el pensamiento interno. De hecho, desde el punto de vista evolutivo, el lenguaje interno y externo comparten los mismos circuitos cerebrales.

Cuándo no es un problema

Los científicos aclaran que el autodiálogo cotidiano no debe confundirse con síntomas clínicos. Hablar solo es normal siempre que la persona mantenga contacto con la realidad y sea consciente de que se trata de un diálogo interno expresado en voz alta.

Tal y como explica la American Psychological Association, el autodiálogo puede incluso utilizarse como estrategia terapéutica para mejorar la autorregulación emocional y reducir la ansiedad en determinadas situaciones.

Por qué sigue existiendo el estigma

Pese a la evidencia científica, el estigma persiste. Los expertos apuntan a factores culturales y sociales que han asociado históricamente hablar solo con la pérdida de control o la enfermedad mental, una idea que no está respaldada por la investigación actual.

La revisión concluye que comprender mejor este comportamiento puede ayudar a normalizarlo y a utilizarlo de forma consciente como una herramienta más para el bienestar mental y el rendimiento cognitivo.