El método avalancha: la estrategia para pagar deudas ahorrando en intereses

El método avalancha es una de las formas más eficientes de reducir deudas. Prioriza los intereses más altos y permite pagar menos dinero a largo plazo.

Redacción otrodiario4 min de lectura
El método avalancha: la estrategia para pagar deudas ahorrando en intereses
Método avalancha

Salir de deudas no solo consiste en pagar, sino en hacerlo de la forma más inteligente posible. Tras conocer el método bola de nieve, muchas personas descubren que existe otra estrategia muy utilizada en el mundo de las finanzas personales: el método avalancha.

Este enfoque está pensado para quienes quieren ahorrar el máximo dinero en intereses y pueden mantener la disciplina durante más tiempo.

A diferencia de otros métodos, aquí la motivación no viene de eliminar deudas pequeñas rápidamente, sino de saber que estás tomando la decisión más eficiente desde el punto de vista económico.

Qué es el método avalancha y cómo funciona

El método avalancha consiste en ordenar todas tus deudas según su tipo de interés, de mayor a menor. No importa el importe total de cada deuda. La prioridad absoluta es aquella que te cobra más intereses.

Mientras concentras la mayor parte de tu dinero en esa deuda, sigues pagando el mínimo obligatorio en el resto. Cuando eliminas la deuda con el interés más alto, el dinero que liberabas se dirige a la siguiente, creando un efecto acumulativo.

El método avalancha busca una cosa muy concreta: pagar menos intereses y salir de deudas gastando menos dinero.

Por qué este método es el más eficiente en números

Desde un punto de vista matemático, el método avalancha es el más rentable. Al eliminar primero las deudas con intereses elevados, reduces el coste total de la deuda y acortas el tiempo necesario para pagarla.

Esto es especialmente importante si tienes tarjetas de crédito, préstamos rápidos o financiaciones al consumo, donde los intereses pueden dispararse con facilidad.

Ejemplo práctico sencillo del método avalancha

Imagina que tienes estas deudas:

– Tarjeta de crédito A: 2.000 euros al 22% de interés
– Tarjeta de crédito B: 400 euros al 18% de interés
– Préstamo personal: 1.200 euros al 9% de interés

Con el método avalancha, el orden sería el siguiente: primero la tarjeta al 22%, después la del 18% y, por último, el préstamo al 9%, aunque no sea la deuda más pequeña.

Si puedes destinar 300 euros al mes a pagar deudas, pagas el mínimo en las dos restantes y concentras todo lo posible en la tarjeta al 22%. Al eliminarla, esos 300 euros se suman al pago de la siguiente deuda con mayor interés.

Ejemplo comparativo frente al método bola de nieve

Supongamos que aplicas el método bola de nieve con las mismas deudas. Empezarías por la deuda de 400 euros, aunque no sea la más cara. Esto te daría una victoria rápida, pero seguirías pagando intereses muy altos en la tarjeta del 22% durante más tiempo.

Con el método avalancha ocurre lo contrario: tardas más en eliminar la primera deuda, pero reduces el coste total desde el primer mes. A largo plazo, esto puede suponer cientos de euros de ahorro.

Ventajas del método avalancha

La principal ventaja es clara: pagas menos intereses y sales de deudas gastando menos dinero.

Además, es un método muy estructurado y lógico, ideal para personas organizadas, con ingresos estables y capacidad para seguir un plan sin necesidad de recompensas inmediatas.

Desventajas y errores habituales

El mayor inconveniente del método avalancha es psicológico. Puede pasar bastante tiempo hasta que elimines tu primera deuda, lo que provoca que algunas personas pierdan la motivación.

Otro error común es no conocer bien el interés real de cada deuda. Es fundamental revisar contratos, extractos y comisiones para aplicar el método correctamente.

Método avalancha o método bola de nieve

Ambos métodos son válidos. El método bola de nieve prioriza la motivación y los resultados rápidos. El método avalancha prioriza el ahorro y la eficiencia.

La mejor elección es la que puedas mantener en el tiempo. Un método perfecto abandonado a los pocos meses no sirve de nada.

Una estrategia pensada para personas constantes

El método avalancha es ideal para quienes prefieren resultados a largo plazo y se sienten cómodos siguiendo un plan financiero claro. Si tienes paciencia y disciplina, puede ayudarte a recuperar el control de tus finanzas de forma definitiva.

Combinado con un buen presupuesto y hábitos saludables, este método puede ser el paso clave para dejar atrás las deudas y ganar tranquilidad financiera.