Banco Santander ha llegado a un acuerdo definitivo para adquirir Webster Financial Corporation, la matriz de Webster Bank, en una operación valorada en aproximadamente 12.200 millones de dólares (equivalentes a unos 10.300 millones de euros).
La transacción, comunicada oficialmente el 3 de febrero de 2026, combina efectivo y acciones de Santander y supone un paso decisivo para fortalecer la presencia del grupo español en el mercado bancario de Estados Unidos, uno de los sectores financieros más competitivos y relevantes del mundo.
La integración situará al banco resultante entre los 10 principales bancos de Estados Unidos por volumen de activos, con un balance conjunto estimado en alrededor de 327.000 millones de dólares.
Además, la entidad pasará a estar entre las cinco mayores por volumen de depósitos en los principales estados del noreste del país, donde Webster Bank tiene una fuerte presencia.
Detalles de la operación
Los accionistas de Webster recibirán 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 acciones de Banco Santander por cada acción de Webster a través de American Depositary Shares (ADS), lo que representa una contraprestación total de unos 75 dólares por título.
La estructura de la transacción combina aproximadamente un 65% en efectivo y un 35% en acciones, reflejando la confianza de Santander en el potencial de crecimiento conjunto.
Santander prevé que la operación genere sinergias de costes cercanas a los 800 millones de dólares y mejore su rentabilidad en Estados Unidos, con una previsión de alcanzar un Retorno sobre el Capital Tangible (RoTE) del 18% para 2028.
También se espera que la eficiencia operativa de la entidad combinada se sitúe por debajo del 40%, colocándola entre las más eficientes del sector en ese mercado.
Reacciones del mercado y efectos inmediatos
A pesar de las perspectivas estratégicas de largo plazo, la reacción del mercado ha sido mixta. Las acciones de Banco Santander cayeron alrededor de un 4% en la Bolsa española tras el anuncio, reflejando cierta preocupación por los costos de la operación, la dilución accionarial y los riesgos asociados a una integración de esta magnitud.
En Wall Street, la caída llegó a superar el 6%, mientras que las acciones de Webster se revalorizaron significativamente, en torno al 9%, ante el mayor atractivo de términos de la compra.
Analistas financieros han señalado que, aunque la operación fortalece la presencia de Santander en Estados Unidos y crea oportunidades de crecimiento, también conlleva desafíos de integración, ejecución y creación de valor que los inversores necesitarán observar en los próximos trimestres.
Estrategia y contexto de crecimiento
La adquisición de Webster Bank es una pieza clave en la estrategia internacional de expansión y diversificación de Banco Santander. La entidad ya había avanzado en el mercado estadounidense con su filial digital y con su banco en Estados Unidos, y esta operación amplía su alcance en banca minorista y corporativa.
Según declaraciones de la presidenta, Ana Botín, el acuerdo permitirá “crear un banco más fuerte y competitivo para clientes y comunidades”, y coloca a Santander en una posición más sólida para competir en uno de los mercados financieros más grandes del mundo.
La integración de ambas entidades está prevista para completarse a lo largo de la segunda mitad de 2026, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias necesarias en Estados Unidos y Europa.
El equipo directivo de Webster se integrará en la estructura de Santander en Estados Unidos, con el objetivo de asegurar una transición ordenada y preservando la experiencia local de la firma adquirida.
Asimismo, Santander ha anunciado que mantendrá su política de remuneración al accionista, incluida una ampliación del programa de recompra de acciones por un importe significativo, parte del cual fue anunciado junto con los resultados récord del ejercicio 2025.
Impacto en la banca global
La operación refuerza la posición de Banco Santander como uno de los grupos bancarios más globales, con una sólida red de presencia en Europa, América Latina y ahora un mayor peso en los Estados Unidos.
Los resultados de 2025, con un beneficio de más de 14.100 millones de euros, han reforzado la confianza de la dirección en acometer una transacción de esta magnitud y complejidad.
En un contexto de consolidación en la banca global y de búsqueda de mayores economías de escala, esta compra subraya cómo las entidades europeas están dispuestas a realizar apuestas estratégicas en mercados clave para asegurar crecimiento a largo plazo.




