Un estudio revela por qué miles de personas sienten ansiedad justo después de mirar el móvil por la mañana

Mirar el teléfono nada más despertar no es un gesto inocente. Estudios recientes explican por qué este hábito puede disparar la ansiedad desde primera hora del día.

Redacción otrodiario3 min de lectura
Un estudio revela por qué miles de personas sienten ansiedad justo después de mirar el móvil por la mañana
mirar el móvil al despertar

Cada mañana, millones de personas repiten el mismo gesto casi de forma automática: mirar el teléfono móvil nada más despertar.

Lo que para muchos es una rutina inofensiva se ha convertido en objeto de estudio para psicólogos y neurocientíficos, que advierten de un efecto cada vez más común: la aparición de ansiedad inmediata tras consultar el móvil.

Investigaciones recientes señalan que este hábito cotidiano puede alterar el equilibrio emocional desde los primeros minutos del día, influyendo en el estado de ánimo, la concentración y la forma en la que se afrontan las horas posteriores.

Qué ocurre en el cerebro al mirar el móvil al despertar

Durante el sueño, el cerebro permanece en un estado de recuperación. Al despertar, el sistema nervioso necesita unos minutos para activarse de forma progresiva.

Sin embargo, la exposición inmediata a notificaciones, mensajes, correos o noticias provoca una activación brusca del sistema de alerta.

Según diversos estudios en psicología conductual, este impacto repentino puede elevar los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, generando una sensación de inquietud, presión o urgencia incluso antes de comenzar el día.

Esta respuesta se intensifica cuando el contenido consultado incluye problemas laborales, comparaciones sociales o información negativa.

La relación entre el uso del móvil y la ansiedad

Distintas investigaciones académicas han detectado una correlación significativa entre el uso intensivo del smartphone y los síntomas de ansiedad.

Uno de los fenómenos más estudiados es la nomofobia, el miedo irracional a estar sin el teléfono móvil o sin conexión, que afecta especialmente a jóvenes y adultos jóvenes.

Los expertos señalan que revisar el móvil por la mañana refuerza un patrón de dependencia emocional, en el que el cerebro asocia el inicio del día con estímulos externos constantes.

Con el tiempo, este comportamiento puede favorecer estados de alerta prolongados, dificultad para relajarse y mayor vulnerabilidad al estrés.

Un hábito más influyente de lo que parece

Aunque muchas personas no lo perciben como un problema, los especialistas advierten de que este gesto repetido a diario puede condicionar el estado emocional general.

Empezar el día reaccionando a estímulos digitales, en lugar de hacerlo de forma consciente y pausada, puede aumentar la sensación de falta de control y anticipación negativa.

Además, varios estudios relacionan este hábito con problemas de sueño, fatiga mental y menor capacidad de concentración, especialmente cuando se combina con el uso del móvil antes de dormir.

Cómo reducir el impacto y empezar el día con menos ansiedad

Psicólogos y expertos en bienestar recomiendan retrasar el uso del móvil entre 30 y 60 minutos tras despertarse.

Sustituir ese tiempo por actividades como estiramientos, respiración consciente, luz natural o un desayuno sin pantallas ayuda a regular la activación cerebral.

Otra medida habitual es utilizar un despertador independiente y dejar el teléfono fuera del dormitorio, reduciendo así la tentación de consultar mensajes o redes sociales nada más abrir los ojos.

En definitiva, la ciencia apunta a que un gesto tan simple como mirar el móvil al despertar puede tener un impacto directo en la ansiedad diaria. Cambiar esta rutina podría marcar una diferencia notable en el bienestar emocional a largo plazo.