Viajar por Europa en 2026 no va solo de acumular destinos. Cada vez más expertos coinciden en que la clave está en elegir ciudades con un motivo claro: Nuevas aperturas culturales, festivales, gastronomía o experiencias que se disfrutan a pie y sin prisas.
Las recomendaciones para este año apuntan a un patrón común: Ciudades que combinan patrimonio, vida local y novedades concretas que justifican el viaje.
Bruselas, de ciudad de paso a destino cultural
En 2026, Bruselas aparece como una de las grandes sorpresas. Su escena artística y proyectos culturales de gran escala están redefiniendo su imagen. Es una ciudad perfecta para combinar museos, barrios históricos y gastronomía sin masificación.
Sevilla, belleza que se vive en la calle
Sevilla destaca por su capacidad de mezclar historia, clima y comida. Elegir bien la temporada permite disfrutar de patios, plazas y tapeo como parte del viaje, no como complemento.
Las mejores ciudades no se recorren rápido, se viven despacio.
Praga, un clásico que sigue funcionando
Praga mantiene su atractivo gracias a su escala humana y su arquitectura. En 2026, la recomendación es salir del recorrido típico y explorar cafés, galerías y barrios menos transitados.
Otras ciudades que ganan protagonismo
Edimburgo
El auge del turismo literario convierte a Edimburgo en una apuesta segura para quienes buscan cultura y festivales.
Reikiavik
Las llamadas glowcations ponen a Islandia en el radar, con la capital como base urbana para disfrutar de auroras y paisajes únicos.
Milán
Milán destaca como nodo cultural y de diseño, además de ser un excelente punto de partida para viajes en tren por el norte de Italia.
Cómo elegir tu destino en 2026
Más que buscar la “mejor ciudad”, conviene pensar qué experiencia quieres vivir. En 2026, las ciudades europeas que valen la pena son las que ofrecen un motivo claro para ir y espacio para lo inesperado.




