Marruecos y Egipto se han consolidado en los últimos años como los grandes motores del turismo en África. Ambos países han logrado cifras históricas de visitantes internacionales, situándose a la cabeza del continente y reforzando su posición como destinos clave en el mapa global de los viajes.
Según los datos oficiales del Ministerio de Turismo de Marruecos, el país norteafricano recibió 17,4 millones de turistas internacionales en 2024, un aumento significativo respecto a 2023 y el mejor registro de su historia. Estas cifras confirman que Marruecos no solo ha recuperado los niveles previos a la pandemia, sino que los ha superado con claridad.
En el caso de Egipto, el Ministerio de Turismo y Antigüedades informó que el país alcanzó 15,7 millones de visitantes en 2024, consolidándose como el segundo destino más visitado de África. El atractivo de su patrimonio histórico milenario, encabezado por las pirámides de Guiza y los templos del Nilo, sigue siendo un imán para millones de viajeros cada año.
Un liderazgo que va más allá de las cifras
* Datos de 2025 provisionales basados en proyecciones y comunicados oficiales. Años 2020 y 2021 reflejan el impacto de la pandemia en el turismo internacional.
El liderazgo turístico de Marruecos y Egipto no se explica únicamente por el volumen de visitantes. Ambos países han desarrollado estrategias a largo plazo centradas en la diversificación de la oferta, la mejora de infraestructuras y una intensa promoción internacional.
Marruecos ha apostado por reforzar su conectividad aérea, atraer grandes eventos internacionales y promocionar destinos emergentes más allá de ciudades icónicas como Marrakech o Fez. Egipto, por su parte, ha invertido en la modernización de aeropuertos, la ampliación de su planta hotelera y la apertura de nuevos espacios culturales, como el Gran Museo Egipcio.
El turismo se ha convertido en una herramienta estratégica para proyectar la imagen de Marruecos y Egipto como países modernos, abiertos y culturalmente influyentes.
Impacto social y cultural en el continente
El auge del turismo en Marruecos y Egipto tiene un impacto social directo. Millones de empleos directos e indirectos dependen de esta actividad, desde guías turísticos y hoteleros hasta pequeños comercios, transportistas y artesanos. Además, su liderazgo contribuye a mejorar la percepción internacional de África como un destino diverso, seguro y competitivo.
Organismos internacionales como la Organización Mundial del Turismo han señalado que África es una de las regiones con mayor potencial de crecimiento turístico a medio plazo, con Marruecos y Egipto como modelos de referencia para otros países del continente.




