España atraviesa un cambio social profundo que se refleja con claridad en los datos demográficos más recientes.
La decisión de no tener hijos o de retrasar la maternidad y la paternidad se ha consolidado como una opción cada vez más habitual.
Los registros oficiales confirman que la natalidad se mantiene en niveles históricamente bajos incluso en 2025, con efectos directos sobre el crecimiento natural de la población.
Datos oficiales de natalidad en 2024
Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2024 se registraron en España 318.005 nacimientos, lo que supuso un descenso del 0,8% respecto al año anterior.
La tasa de fecundidad cayó hasta 1,10 hijos por mujer, una de las cifras más bajas de toda la serie histórica y muy alejada del umbral de reemplazo generacional fijado en 2,1.
Otro dato relevante es que los nacimientos de madres nacidas en el extranjero representaron aproximadamente el 33% del total, un porcentaje creciente que está amortiguando parcialmente la caída global de la natalidad.
La edad media de maternidad sigue aumentando
La maternidad continúa retrasándose. En 2024, la edad media para tener el primer hijo se situó en torno a los 32,6 años. Este retraso reduce el número final de hijos por mujer y aumenta la proporción de nacimientos a edades más avanzadas, especialmente por encima de los 40 años.
Primeros datos provisionales de 2025
Los datos adelantados correspondientes al primer semestre de 2025 confirman la continuidad de la tendencia.
Hasta junio se contabilizaron 155.635 nacimientos, una cifra ligeramente superior a la del mismo periodo de 2024, pero muy inferior a la registrada hace una década, según informaciones basadas en estadísticas oficiales difundidas por Europa Press.
Las estimaciones demográficas sitúan la tasa bruta de natalidad en 2025 alrededor de los 6,8 nacimientos por cada 1.000 habitantes, uno de los valores más bajos registrados en España.
Comparación con años anteriores
El contraste con el pasado es contundente. En 2014 se superaron los 427.000 nacimientos, mientras que una década después la cifra anual ronda los 318.000.
Esto supone una pérdida de más de 100.000 nacimientos al año en solo diez años, según datos recopilados por el INE y análisis publicados por medios como Infobae.
En el contexto europeo, España se mantiene claramente por debajo de la media comunitaria. Mientras la Unión Europea registra una fecundidad cercana a 1,4 hijos por mujer, España se sitúa entre los países con menor natalidad, junto a Italia y Malta, según Eurostat.
Un gráfico que resume el desplome demográfico
Con estos datos es posible incorporar un gráfico de evolución de los nacimientos en España entre 2008 y 2025, elaborado a partir de las series históricas del INE.
La visualización muestra una línea claramente descendente, con una caída pronunciada tras la crisis económica y un nuevo mínimo tras la pandemia, reflejando de forma clara el alcance del descenso de la natalidad.



