Investigadores españoles han confirmado la presencia de una microalga productora de toxinas en aguas del Mediterráneo peninsular, un hallazgo inédito hasta ahora en esta zona y que podría tener implicaciones a medio plazo para la seguridad alimentaria asociada al consumo de pescado.
El descubrimiento se ha producido en el marco de un proyecto científico liderado por la Universidad de Alicante, con la colaboración de otros centros públicos de investigación, y ha sido comunicado oficialmente por la propia institución académica.
Una microalga tóxica detectada por primera vez
La especie identificada pertenece al género Gambierdiscus, un grupo de microalgas microscópicas conocidas por producir ciguatoxinas, unas sustancias tóxicas que pueden acumularse a lo largo de la cadena alimentaria marina.
Según explican los investigadores, la microalga fue localizada en muestras recogidas en la costa de la provincia de Alicante durante campañas científicas recientes. Hasta ahora, este tipo de organismos se asociaban principalmente a aguas tropicales y subtropicales, especialmente en regiones del Atlántico y el Caribe.
Qué es la ciguatera y por qué preocupa
La ciguatera es una intoxicación alimentaria que se produce tras consumir pescado contaminado con ciguatoxinas. Los peces no presentan signos visibles de contaminación, ni alteraciones en el sabor u olor, lo que dificulta su detección por parte del consumidor.
Los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea, alteraciones neurológicas y trastornos cardiovasculares. Además, estas toxinas no se eliminan mediante la cocción ni la congelación, lo que incrementa el riesgo si no existen sistemas de control adecuados.
Sin alarma sanitaria, pero con vigilancia
Desde la comunidad científica subrayan que el hallazgo no supone una alerta sanitaria inmediata. No obstante, advierten de la importancia de reforzar los programas de vigilancia del fitoplancton y de las toxinas marinas, especialmente en especies de peces de gran tamaño, que son las que pueden acumular mayores concentraciones.
Los expertos relacionan esta aparición con el calentamiento progresivo del Mediterráneo, un fenómeno que está favoreciendo la expansión de especies propias de climas más cálidos hacia latitudes donde antes no estaban presentes.
Un nuevo reto para la seguridad alimentaria en España
Las autoridades científicas consideran que este descubrimiento abre un nuevo escenario de vigilancia que deberá ser seguido de cerca por organismos sanitarios y pesqueros. La coordinación entre investigación científica, administraciones públicas y sistemas de control alimentario será clave para anticipar posibles riesgos y garantizar la protección del consumidor.
El estudio continuará en los próximos meses con nuevas campañas de muestreo para evaluar la extensión real de la microalga y su posible impacto en los ecosistemas marinos y en la actividad pesquera.




