España vive una de las jornadas más trágicas de los últimos años en su red ferroviaria. Al menos 39 personas han fallecido y más de un centenar han resultado heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba, según han confirmado fuentes oficiales y los servicios de emergencia.
Actualización | 9:30 horas. El balance de víctimas mortales ha ascendido a 39 personas fallecidas, según la última confirmación oficial. Las autoridades advierten de que la cifra podría seguir aumentando en las próximas horas.
El accidente se produjo a última hora de la tarde, cuando uno de los trenes descarriló a la entrada de la estación, invadiendo la vía contigua y provocando que un segundo convoy también se saliera de los raíles. Ambos trenes cubrían rutas de largo recorrido entre Andalucía y Madrid, uno de los corredores ferroviarios con mayor tráfico del país.
Un operativo de emergencia sin precedentes
Tras el siniestro, se activó un amplio dispositivo de emergencia en el que participan efectivos del 112, bomberos, Guardia Civil, Policía Nacional y personal sanitario. Decenas de ambulancias y unidades medicalizadas se desplazaron hasta la zona para atender a los heridos, algunos de los cuales permanecían atrapados en el interior de los vagones.
Según las primeras estimaciones, al menos 25 personas se encuentran en estado grave y han sido trasladadas a hospitales de Córdoba y provincias limítrofes. El resto de heridos presenta lesiones de diversa consideración, principalmente traumatismos y contusiones.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha confirmado que en uno de los trenes viajaban más de 300 pasajeros. La magnitud del accidente ha obligado a cortar completamente la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, una interrupción que se mantendrá hasta que finalicen las labores de rescate y se evalúe el estado de las vías.
Investigación abierta para esclarecer las causas
Las causas del descarrilamiento están siendo investigadas. Técnicos de ADIF y del Ministerio de Transportes trabajan ya sobre el terreno para analizar si el accidente pudo deberse a un fallo en la infraestructura, un problema técnico en el convoy o un error humano. Por el momento, las autoridades piden prudencia y evitan adelantar conclusiones.
Desde el Gobierno se ha expresado una profunda consternación por lo ocurrido. El Ministerio de Transportes ha señalado que se depurarán todas las responsabilidades una vez concluya la investigación y ha puesto a disposición de las comunidades afectadas todos los recursos necesarios.
“Nuestra prioridad absoluta es atender a las víctimas y a sus familias. Habrá tiempo para esclarecer lo ocurrido, pero ahora toca volcar todos los esfuerzos en la emergencia”, han indicado fuentes del operativo.
Atención a las familias y viajeros afectados
ADIF ha habilitado el teléfono de atención a familiares 900 101 020 para facilitar información sobre los pasajeros implicados en el accidente, mientras que las operadoras ferroviarias trabajan en la reubicación de los viajeros y en la devolución de billetes
Renfe e Iryo han anunciado planes alternativos de transporte por carretera para minimizar el impacto del corte ferroviario.
El suceso ha generado una fuerte conmoción social y ha reabierto el debate sobre la seguridad ferroviaria en España, un país que cuenta con una de las redes de alta velocidad más extensas de Europa. Aunque los accidentes de este tipo son poco frecuentes, su impacto humano es devastador.
Última hora en evolución
Las cifras de víctimas podrían variar en las próximas horas, a medida que se complete el recuento oficial y se evalúe el estado de los heridos más graves.
Las autoridades insisten en que la información se irá actualizando de forma progresiva y únicamente a través de canales oficiales y medios contrastados.




